A la hora de climatizar tu vivienda, el suelo radiante es una de las opciones que merece la pena barajar. Te contamos cómo funciona, cómo se instala y por qué cada vez es más elegido.

Anímate y apuesta por el suelo radiante: eficiente, sostenible y funcional. 👏

 

¿Qué es el suelo radiante?

Aunque suene como algo recién inventado, lo cierto es que el concepto de suelo radiante no es para nada nuevo. Por eso, cuando nos preguntan qué es el suelo radiante, siempre decimos que el mérito lo tienen… ¡los romanos! Los romanos fueron los primeros en emplear tuberías de agua caliente para calentar el suelo. 💡

Ya en nuestra época, desde los años 70 el suelo radiante ha sido el sistema de calefacción preferido en Europa. Aunque en España tardásemos en descubrirlo, ahora no nos imaginamos no pisar un suelo caliente en invierno.

Existen dos categorías de suelo radiante: eléctrico y por agua. Antes de contarte cómo funcionan, apunta las características y ventajas principales de cada uno:

🏠 El suelo radiante por agua es el más eficiente si vas a instalarlo en toda la casa. Si solo lo quieres para ciertas habitaciones, mejor instala el eléctrico.

💲 La mayor desventaja del suelo radiante eléctrico es su alto consumo. Por otro lado, es más barato y menos complicado de instalar que el suelo radiante por agua.

🔨 Para instalarlo hay que levantar el suelo, así que es mejor en casas de obra nueva o si haces reforma.

🔎 El suelo radiante por agua requiere de un mantenimiento mínimo. Aunque, si se rompe, la reparación es costosa. En algunos casos, requiere del cambio total de la instalación. Por su parte, el suelo radiante eléctrico es fácilmente reparable. En muchas ocasiones no necesitarás contratar a un profesional.  

 

¿Cómo funciona el suelo radiante?

La calefacción por suelo radiante requiere la instalación de un sistema de tubos debajo del suelo de tu vivienda. Bien, hasta ahí, lo tenemos claro. Pero, ¿qué más tenemos que saber?

Ya te hemos contado que el suelo radiante puede alimentarse mediante resistencias eléctricas o tubos llenos de líquido caliente. Sea cual sea el método, el material del suelo se calienta por el contacto con las resistencias o tubos, irradiando el calor al aire de la habitación. 💨

Como el aire caliente se desplaza hacia arriba y el frío hacia abajo, el suelo radiante permite que el ambiente se caliente por completo, evitando el desperdicio de calor y la formación de “islas” o espacios fríos, algo que sí provocan los sistemas de calefacción tradicionales como los de aire o los radiadores.

Veamos las peculiaridades de cada sistema, el suelo radiante eléctrico y el suelo radiante por agua. 💁

Suelo radiante por agua

El suelo radiante por agua funciona a través de tubos instalados bajo el pavimento. El agua caliente circula por esas pequeñas tuberías de manera ininterrumpida, liberando la energía del calor de manera uniforme. 

Este tipo de suelo radiante puede alimentarse de distintas formas, como calderas de gas, gasoil, calefacción solar o incluso resistencias eléctricas. 🔌

Conectando la caldera o el calentador de agua a un colector -un sistema que canaliza el agua a diferentes zonas-, podrás calentar cada área de tu casa por separado desde un mismo termostato. Desde el colector, el agua caliente se envía a través de los tubos mediante una bomba de agua. 💦

Hay dos tipos de instalación: húmeda o seca. 

👉 En el suelo radiante de obra húmeda se coloca una capa de hormigón debajo del contrapiso o una lámina delgada de hormigón entre el contrapiso y la superficie del suelo.

El hormigón actúa como una masa térmica que retiene el calor para que haya un gran bloque caliente debajo del suelo. Esto hace que las instalaciones húmedas tarden más en calentarse y tengan que estar encendidas durante más tiempo. 

👉 Las instalaciones de suelo radiante en seco colocan los tubos directamente debajo del contrapiso, sin la capa de hormigón por encima. El pavimento (madera, baldosas o alfombras) se coloca sobre el contrapiso y capta el calor directamente de los tubos.

Las instalaciones de suelo radiante en seco son más baratas, pero operan a temperaturas más altas, porque no hay ningún bloque que almacene el calor. También necesitan aislamiento reflectante debajo de los tubos para dirigir el calor hacia arriba.




Suelo radiante eléctrico

El suelo radiante eléctrico utiliza una especie de alfombras de plástico que conducen el calor a través de bobinas calentadas por electricidad. Estas bobinas son cables de resistencia que se colocan en zigzag a través de la alfombra y luego se conectan a la electricidad. Piense en una manta eléctrica gigante. 🔥

Necesitarás un electricista para hacer las conexiones, pero el resto de la instalación no es para nada compleja. Es, simplemente, colocar el suelo.

Como el suelo radiante eléctrico se usa principalmente para habitaciones individuales, se controla simplemente con interruptores o con un termostato. Un truco: configura el termostato para subir la calefacción una hora antes de levantarte, y no tengas miedo a pisar los azulejos del baño descalzo. 😉

Como las bobinas se instalan entre el contrapiso y el revestimiento del suelo, el tiempo de calentamiento es corto. Por lo general, se tarda entre 30 minutos y una hora en calentar el suelo y la habitación. ⌛

 

¿Qué tipo de suelo puedo instalar sobre suelo radiante?

Elegir el suelo que instalar en tu vivienda puede parecer poco importante, pero, si has instalado suelo radiante, te recomendamos que estés al tanto de las siguientes características

📌 Grosor del suelo

📌 Capacidad de conducción térmica del suelo

📌 Tendencia del suelo a expandirse y contraerse

📌 Si el suelo es propenso a sufrir daños por agua y calor

La porcelana, la cerámica y la piedra natural son los mejores materiales para suelo radiante, ya que son excelentes conductores térmicos, son finos, no se expanden ni se contraen y no se ven dañados por agua y calor. ¡Y se calientan muy rápido! ✅

Los pavimentos más gruesos, como la madera maciza, son malos conductores del calor. Además, la madera puede dañarse fácilmente con el calor y la humedad. ❌

Los laminados son una buena opción por su poco grosor, que permite que el calor penetre fácilmente y se disipe. Eso sí: tienes que proteger muy bien el suelo contra la humedad y la temperatura del sistema debe mantenerse por debajo del punto máximo recomendado por el fabricante del suelo. ✅

El menos aconsejable para instalar sobre suelo radiante es la moqueta, que falla en casi todos los puntos. ❌

⚠ Terminamos la sección con un caso especial: el de la instalación de suelo radiante bajo microcemento. No hay problema si tienes este tipo de suelo, pero es importante tomar ciertas precauciones para asegurarte de que no aparecen grietas en el microcemento debido a las dilataciones del mortero de base. 

Para ello, es importante preparar las juntas de dilatación del mortero de base y armarlo con malla de fibra de vidrio para ayudar a absorber las dilataciones. Además, cuando la capa de autonivelante esté seca, tienes que poner en marcha el suelo radiante poco a poco para evaporar la humedad y permitir que la base dilate antes de la aplicación del microcemento.

El proceso durará alrededor de 3 o 4 semanas y debes aumentar el nivel de la calefacción progresivamente cada día y luego apagarla gradualmente unas 48 horas antes de la instalación del microcemento.

 

¿Qué precio tiene una instalación de suelo radiante para mi casa?

Debes saber que una instalación de suelo radiante para tu vivienda conlleva una inversión inicial alta. Pero inversión no es igual a coste, así que, a medio plazo, el suelo radiante se amortiza y te habrá costado mucho menos que una instalación convencional.

En Hogarsense establecen el precio del metro cuadrado de suelo radiante para calefacción en torno a los 40-45 €. Para calefacción y refrigeración, estaría entre los 45-50 €. 

Aunque, como en todo, el precio final dependerá de varios factores como:

  • Si eliges suelo radiante eléctrico o suelo radiante por agua.
  • Si la vivienda está en construcción o si hay que instalarlo en una vivienda ya terminada.
  • Las características de la vivienda (superficie, pisos…) y si el suelo radiante se va a instalar en toda la casa o solo algunas habitaciones.
  • La localización de la vivienda, si está en una zona más o menos cálida o más o menos fría, ya que esto influye en la potencia calorífica necesaria.
  • El material utilizado. 

Por eso, antes de tomar decisiones, el instalador hará un estudio de tu vivienda para darte un presupuesto personalizado

Además, el suelo radiante destaca por su bajo consumo, lo que también aporta a su eficiencia. Esto se debe a que el circuito funciona a baja temperatura (30-35°C en invierno para calefacción y 13-18° en verano), lo que supone ¡un 25% menos de consumo que los sistemas tradicionales! ✌

Para bajar aún más el consumo energético del suelo radiante, puedes combinarlo con bombas de calor para calefacción mediante aerotermia o geotermia. Así, puedes reducir el consumo hasta en un 80%. 

No está mal, ¿no?




Suelo refrescante: ventajas y desventajas

Además de para calefacción, este tipo de sistema también se puede usar para bajar la temperatura de tu vivienda en los meses más cálidos. Es el conocido como suelo refrescante. ❄️

Las ventajas y desventajas del suelo refrescante son prácticamente las mismas que las del suelo radiante. Apunta, porque puede ser el sistema más aconsejable para refrescar tu hogar:

 

Suelo refrescante: ventajas

Vamos con todas las razones por las que nos gusta el suelo refrescante:

👌 Instalación sencilla. Necesitarás de ayuda profesional, sí. Pero la instalación es bastante simple, sobre todo si lo haces en viviendas de obra nueva.

👌 Ahorro energético… y de bolsillo. Sí, ahorrarás por partida doble. Por un lado, el suelo refrescante (al igual que el suelo radiante para calefacción), es uno de los sistemas más eficientes para climatizar las viviendas, por lo que supone un ahorro energético considerable.

Otros sistemas necesitan mucho más frío o calor para climatizar la casa. Además, al tener calefacción y refrigeración con la misma instalación, la eficiencia se multiplica.
Por otro lado, esa eficiencia te va a suponer también un importante ahorro en la factura de la luz a medio plazo.

👌 Confort total. Ruidos, chorros de frío que te dan en la cara… seguro que sabes de lo que estamos hablando. Al basarse en la radiación y no en la expulsión de aire, el frío se reparte de manera uniforme, no se levanta polvo o partículas y mejora la calidad del aire.

¡Ah! Y no hace ruido. En resumen, te vas a sentir mejor en casa.

👌 No ocupa espacio. Parece un detalle sin importancia, pero que no haya aparatos de climatización en las paredes, se nota. Olvídate de grandes y ruidosas máquinas de frío y utiliza ese espacio libre para otras cosas. 

 

Suelo refrescante: desventajas

Las desventajas del suelo refrescante son mínimas, pero es bueno conocerlas antes de optar por este sistema.

👎 Alta inversión inicial. Como muchos de los sistemas más innovadores, el suelo radiante requiere de una inversión importante. No todo el mundo puede permitírselo pero, si tú sí puedes, el desembolso se compensará con el ahorro posterior. 

👎 Hay que usarlo. Es un poco obvio, pero hay casos en los que, una vez instalado, el suelo radiante termina sin usarse demasiado. Este sistema merece la inversión si se usa. Si se deja para un par de momentos al año, no te saldrá a cuenta. 

👎 Cuidado con la humedad. En zonas con alta humedad ambiente o zonas muy calurosas, el suelo refrescante no es del todo aconsejable, porque el rocío que provoca la humedad puede perjudicar al suelo.

Nosotros lo tenemos claro, y aconsejamos el suelo radiante a la mayoría de nuestros clientes. Si tienes dudas y quieres que te contemos más, ¡no dudes en contactarnos!

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